Estuve apartado un tanto por diversas ocupaciones aún cuando llevo este Blog en mi alma, aquí está una buena historia de mi trayectoria por eso que llaman la justicia venezolana. Aquí están los recuerdos y las luchas que he emprendido para esclarecer el homicidio de quien fue en vida mi hijo amado Mario Luís Díaz, y hoy día es fecha que los irresponsables y hasta delincuentes legales, llámense jueces y fiscales, abogados defensores de los delincuentes asesinos de mi hijo y de tantos hijos de la patria, no han dado respuestas.
La Justicia venezolana se ha transformado en una injusticia, se nota que es un aparato podrido lleno de irresponsables que trabajan a hurtadillas y que no sabemos las trampas y triquiñuelas que hacen, mientras nosotros como los propios pendejos y ante ese coloso llamado Ministerio de justicia, Palacio de Justicia, Fiscalía General de la Nación, Defensoría del Pueblo y la Dirección Ejecutiva de la Magistratura nada podemos hacer, solo como lo hicieron los jóvenes combatientes de los años sesenta que se fueron a las guerrillas, tomaron las armas y dejaron su juventud y hasta su vida en las montañas o ciudad por un ideal, pero, el gran pero es, que en este momento no tengo la capacidad operativa para hacer eso, a casi mis 75 años solo empuño el arma de la pluma y el Papel(así se decía antes de que la tecnología invadiera la forma de pensar) e incluso con riesgo de ser detenido por esa nueva ley que atenta contra el libre pensamiento.
Acaso no parece extraño que el art+iculo 57 de nuestra constitución nacional nos da el derecho de expresarnos libremente pór cualquier medio, pero, ¿puedes ser detenido por esa nueva ley la cual atenta contra el artículo 57 de la constitución nacional? .
Sigo diciendo que ya vamos para nueve(09) años del homicidio y no hay sentencia, nosotros las víctimas indirectas no hemos sido notificados de nada. Para ir al tribunal XV de juicio hay que hacer una cola ruda, y muchas veces no hay despacho, es una lotería el que te atiendan. Lo voy a intentar otra vez a pesar de mi discapacidad y mi edad a preguntar por el caso 926 del 2015, si voy a la fiscalía 146 asignada al caso se comportan como los propios estúpidos tratando de darte respuestas a su ineptitud como fiscales, mientras el delincuente asesino - supuestamente preso - disfruta en la cárcel o en libertad de los placeres de la vida que se dan esas personas, mientras nosotros andamos en la vida con "esa espina en la carne". Me dicen, deja todo al altísimo, a Dios bendito por quien siento respeto, amor y protección, pero, el sentido de justicia y la venganza está tan arraigada en mi que a veces dudo de dejarle el asunto a mi gran Dios
Dios te Bendiga amado hijo donde quiera que estés.
Tu Padre