lunes, 18 de mayo de 2020

POR QUÉ ME ENVENENARON A MI ÑIÑO

Ayer me llegó mi gato Siames, a quien llamo el Ñiño, con síntoma de haber sido envenenado, ese gatico no subía nunca a la platabanda de mi casa, y lamentablemente la noche de antier no llegó para llegar ayer muy mal, lo que me causa un gran pesar. Mi gato, cayó en las garras de un inmundo o inmunda que estoy "cazando" para ubicarlo y lo demás que se lo cuente Dios. Este ciudadano(A) me ha matado cerca de cuatro(04) gatos en un tiempo de ocho años.

Los efectos del veneno son terribles de verdad, ver a un animalito con convulsiones es sufrir junto con él, mientras lo veía oraba al gran Dios para que le quitara la vida de una vez y así no sufrir más, pero, parece que nuestro gran Dios como que no le para al sufrimiento del animalito o permite su sufrimiento no sé por qué carrizo. Bueno, eso es harina de otro costal, el asunto es, que aún cuando existe una ley contra el maltrato animal, esta no se cumple, la ciudadanía nada sabe al respecto y se viola a diestra y siniestra por ciudadanos malos, asesinos, coños de madre, hijos de puta, escorías, criaturas de alcantarillas, y todos los calificativos de nauseabundos que se les pueda aplicar.

Si, la justicia y la protección a los ciudadanos por parte de la ley y las policías no se cumple en Venezuela, es obvio que para los animalitos la cosa es peor. Yo sostengo que a un individuo que realice actos hostiles y sanguinarios contra los animales, debiera de aplicarseles la pena de muerte.No se horroricen por favor, los invitaría a ver a mi pequeño gato retorcerse de dolor para que quizás cambien su actitud y pensamiento hacia las personas horribles.

Los animales también sienten dolor, ellos sufren igual que uno. No permitas el sufrimiento animal, denuncia.

Para finalizar tengo que decir que Jehová Dios se equivocó cuando incluyó a la pareja humana en el Edén. El jardín estaba completico, nadie peleaba con nadie, todos vivian en plena paz y armonía, hasta que aparecieron EL HOMBRE y LA MUJER. Se cagó la jaula cuando ellos aparecieron y con su actitud egoísta dijeron "todo esto es nuestro", y así comenzó la vida dura de los animales.

Mario Díaz

"Mientras más conozco a los hombres más quiero a mi perro", frase atribuida a Lord Byron, según, la empleó también Diógenes de Sinope, cualquiera sea el autor lo que dice la frase es contundente.

JUSTICIA PARA MARIO LUÍS

Nota. Aún Ñiño no se ha ido, pero el carruaje de la muerte ya lo divisó, Ñiño está buscando el ambiente oscuro y oculto, y en los animales es típico esta actitud cuando están cerca de la muerte. Hace muchos años(tenía 17) escribí uno de mis primeros poemas y fue casualmente con el sufrimiento de un gato bebé que rescaté un día de la calle y no pude salvarlo, la noche de su partida escribí:

"Pensaba en ella y la lúgubre llevadora de almas no aparecía, insensata es con el inocente quien impaciente la espera, viéndola acercarse con velocidad casi nula. Oía sus lamentos, los cuales conmovían todo infinitésimo de mi ser, !Apurad, apurad!, decía el total de mi conciencia al funesto carruaje. Ella en un delirio de risas observaba, "es un deleite esta orgía decía la señora, me he de llevar a este bebé". Salté frente al carruaje interponiéndome en su camino, "Señor de las luces, señor de las tinieblas están injustamente juzgando el destino de esta bella alma, lucharé por ella"-

hay trozos que no recuerdo, pero el poema más o menos termina así, continúo:

"...al final caigo desfallecido de esta titánica lucha, y desde el suelo, apocado, desfallecido, frustrado, impotente, veo pasar frente a mi al carruaje de la muerte rumbo al mundo de las almas, me ahogué en mis propias lágrimas".
Saludos,

Mario Díaz

No hay comentarios:

Publicar un comentario