martes, 13 de abril de 2021

UNA MAS EN EL CINE VENEZOLANO

 

Encontré una reseña periodística de un portal digital lo que me mueve a compartir este artículo que titulo: UNA MÁS EN EL CINE VENEZOLANO.

El artículo en referencia es: (portal digital EL PAIS por FloraAntonia Singer) EL CINE VENEZOLANO RESISTE EN MEDIO DE LA RUINA. (https://elpais.com/cultura/2019/10/23/actualidad/1571799863_301201.html). 24/10/19

En dicho artículo se narra el vía crucis que transitó el cineasta venezolano Flavio Pedota con su opera prima INFECCIÓN.

El artículo afirma que: La obra se estrenó en  las salas de cine de Paraguay, Guatemala, República Dominicana, Bolivia, Perú, Vietnam, Japón, Taiwán, Corea del Sur, México y Estados Unidos. Infección llegará a 24 países, pero en Venezuela no se verá. En enero se iniciaron los trámites en el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), que otorga el certificado de producción nacional necesario para que un filme se proyecte en salas, pero 10 meses después el cineasta acumula papeles y no tiene respuesta.

Sigue diciendo Pedota La ley de cine dice que debemos contar con un registro como película nacional para establecer las cuotas de pantalla. Pero nos dijeron que el ministro de Cultura, Ernesto Villegas, tenía que ver el filme y aprobarlo{¿?}, algo que no está en la ley. Nos pidieron otra serie de requisitos, volvimos a hacer el proceso de cero con los cambios que nos dijeron las autoridades, hasta les organizamos una proyección. Al final ya no nos responden las llamadas y nos cancelan las reuniones”, cuenta Pedota. El cineasta, de 31 años, reside ahora en México, a donde se mudó hace dos años para completar la posproducción de su obra y terminó quedándose por las mismas razones por las que millones de venezolanos emigran.

Otro caso es la prohibición por un tribunal de control de la exhibición de la película: Chavismo: La peste del siglo XXI de Gustavo Tovar, https://cronica.uno/tribunal-de-control-prohibe-a-la-usb-proyectar-documental-el-chavismo-la-peste-del-siglo-xxi/

y se sigue exponiendo los casos de:

El pueblo soy yo de Carlos Oteiza; Las mujeres del caos venezolano, de Margarita Cadenas; El último año de Congo Mirador, de Anabel Rodríguez; Kuyujani envenenado, de Alexandra Henao o Está todo bien, de Tuki Jencquel, que tuvo una única función durante del Festival de Cine Venezolano de Mérida, que se realizó en Caracas ante la crisis eléctrica y de combustible en el interior del país. Aunque todos estos largos han recorrido el mundo a través de festivales, “son películas que están en una zona gris y el que las pasa puede ser amenazado”, asegura Bernardo Rotundo, director de Gran Cine, una asociación dedicada a la promoción y distribución del séptimo arte nacional. (según este artículo).

El papeleo que le pidieron en Venezuela para acreditar la cinta como de producción nacional contrasta con la apertura y facilidades en los trámites internacionales. Esta película contiene en su seno la denuncia de las libertades, el desabastecimiento, la migración, la desinformación entre otras ciosas.

Son notables los casos de cineastas que han hecho sus películas con las mayores privaciones que se conocen, es historia de la pérdida de propiedades empeñadas para la obtención de recursos financieros, me pregunto, ¿es este el camino a seguir por las generaciones de relevo?, ¿se deben sentir héroes los cineastas de trayectoria venezolanos porque así lo hicieron?, yo creo que no, me parece de la mayor estupidez cuando he escuchado a algunos expresarse heroicamente por haber logrado una película en medio de las mayores restricciones, cuando hace muy poco el ciudadano Presidente de la república Nicolás Maduro en un tono de absoluto dominio de las finanzas públicas y con una postura emocional dijo públicamente(2020): “Doy cien millones de Euros para el cine nacional”, y acotó, “pero eso si, hagan películas históricas venezolanas”.

Déjeme digerir la comida por un momento, aún no me la he podido tragar, el Presidente de la república dijo esto públicamente y ningún gremio - que yo sepa - se ha expresado al respecto, esto constituye una falta de respeto al cine nacional, es una falta de respeto a la libre creación y al arte, es una falta de respeto al pueblo venezolano, ¿desde cuando un presidente se toma la atribución de disponer de las finanzas públicas de esa manera?. Por supuesto, cosas como estas muestran el por qué estamos tan mal en materia de cine entre otros males y en otras áreas como ejemplo La Justicia(ver mi Blog: justiciaparamarioluis.blogspot.com).

Y si vamos más allá, con ese dinero que no sabemos dónde fue a parar, si se dio, etc, se pueden hacer cien(100) largos metrajes venezolanos con presupuestos promedios de un millón(1.000.000) de Euros cada uno, “No mejora nada el enfermo” como decía el ilustre Perucho Conde. Hay que “echarle bolas” en Venezuela para gastar un millón de Euros en una película, sobra hasta para bañarse en champaña cuando se termine el rodaje.

En Colombia el asunto está mal también con algunos repuntes de progreso según algunos artículos de Proimágenes y Cuadernos de cine colombiano que les invito a buscar y leer, pero aquí en Venezuela está peor, porque hay una penetración gradual política e ideológica muy sutil, que paso a paso se ha ido apoderando de las instituciones, recursos, y estrategias en materia de cine y de arte.

Si evaluamos el por qué el cine venezolano está mal, no podemos decir es esto o aquello, los cineastas deben reunirse y lo he expresado en varios artículos escritos en el Blog(listo algunos): justiciaparamarioluis.blogspot.com.

https://justiciaparamarioluis.blogspot.com/2021/02/tras-las-huellas-de-la-justicia.html

https://justiciaparamarioluis.blogspot.com/2020/09/caminemos-la-cima-del-cine-venezolano.html

https://justiciaparamarioluis.blogspot.com/2020/07/el-cine-y-yo-una-reflexion-en-tiempo-de.html

https://justiciaparamarioluis.blogspot.com/2020/03/razones-del-por-que-apoyar-la-pelicula_18.html

https://justiciaparamarioluis.blogspot.com/2020/02/algo-mas-sobre-el-cine-venezolano.html

Por mi parte no me siento a hablar pajas, o a criticar a este o a aquel, lo he expresado públicamente, y que se sepa, no recuerdo de algún comentario refutando mi punto de vista. Creo que una de las deficiencias del cine venezolano lo constituye la misma comunidad cinematográfica con su perfil individualista(me refiero a Directores y Productores, porque no conozco el perfil del personal técnico), es una sensación que tengo después de tener diez años en reuniones con esta comunidad en la cual he participado en foros, mesas de trabajo, introduciendo proyectos al irresponsable e ineficiente Cnac, y ahora peor ya que está cobijado por el Ministerio de la Cultura, esto es ideología política pareja.

Creo que la comunidad cinematográfica siempre le tuvo miedo al Cnac o ente supremo del estado en materia de Cine. Nadie refuta al Cnac, nadie enfrenta al Cnac que yo sepa, lo que allí se dice es amén y nadie osa ponerse mal con el Cnac porque se raya - yo estoy rayado – recuerdo hace unos años quizás en una convocatoria que hizo el Cnac para la revisión y/o aclaratoria de la ley o reglamento de cine, su presidente Juan Carlos Lossada en ese momento y reunidos una buena parte de los cineastas venezolanos cogió soberana arreche.. cuando en una intervención mía le expresé que el Cnac debía revisar y evaluar sus procedimientos y sistemas, de acuerdo a lo expresado por el sabio Marx quien dijo algo así: “Todo sistema debe ser evaluado en el tiempo a ver si aún reúne los requisitos o cumple con los objetivos para los cuales fue creado”, y concretamente me referí al sistema de selección de proyectos para ser apoyados financieramente por dicho organismo. Mi propuesta fue que el subsistema evaluador de proyectos y los comités formados para evaluarlos debían sufrir modificaciones. La primera fue que el resultado del comité evaluador debería ser APELADO en caso de no estar de acuerdo el evaluado, esto me pareció sano y en favor de los cineastas, así mismo y de alguna manera esto obligaba a los integrantes de dicho comité a realizar una evaluación justa y profesional. Digo esto por la evaluación que en dos oportunidades se realizó a mis proyectos de cortometrajes introducidos en años anteriores: EL LÍMITE Y NOVATOS EN EL HAMPA.

En verdad no me creo Dios ni mucho menos, pero esos dos proyectos de cortos dejó ver el pobre conocimiento que tenían los integrantes de dichos comités a quienes nunca supe quiénes eran ni sus capacidades, otra de las propuestas se encaminaba a no rechazar sino a tutorear proyectos de manera de servir como una escuela en cierta manera, actividad que también iba en sintonía de generar fuentes de trabajo y por último una revisión global de sus procesos(reingeniería) con miras a mejorar al cine venezolano. .

Cuál fue el resultado, el Sr. Lossada estuvo respondiéndome por 11 minutos (lo cronometré) y finalmente no acogió la propuesta. Un hecho palpable de aquel momento fue que nadie me apoyó salvo dos o tres voces que así lo hicieron. Antes de eso en mis propuestas en la Anac(Asociación nacional de autores cinematográficos) manifesté lo mismo y la respuesta de algunos colegas fue que eso no era necesario porque los comités eran integrados por personas solventes y honorables, no compré esta idea porque la incapacidad, la corrupción, la no honestidad entre otros antivalores son inherentes al ser humano y la mejor garantía de transparencia lo constituye el que otro evalúe la gestión de un primero. .

Cómo creemos que podemos llegar a un mejor estadio en materia de cine con las condiciones descritas, difícilmente, pero hay que seguir luchando hasta que surjan hombres y mujeres distintos, no creídos que porque tienen cuarenta años en el cine ellos son portadores de la verdad.

Hay muchas cosas que arreglar, pero si éstas no se abordan como un equipo de trabajo de gran desempeño, difícilmente se obtendrá el triunfo y más en estas nuevas condiciones en que se debate el mundo producto de la pandemia.


JUSTICIA PARA MARIO LUÍS

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