LA ÚLTIMA BATALLA
Has librado no sé cuántas batallas en tu vida
De muchas has salido airoso y como el Quijote
Embestiste molinos gigantes y probablemente monstruos financieros
Una vez te vieron pelear contra las huestes implacables
De un amor traicionero
Casi sucumbes ante el dolor y la rabia por la traición
Pudiste salir del pantano movedizo del injusto amor
Para caer de nuevo en otra batalla aún mayor
Tu vida, tu energía como lumbre en medio del huracán
Se fue apagando y no sabías como volver
A tener la luz maravillosa de tu vida
Guerrero infinito acudiste al creador
Pero tus pedimentos no llegaron a él
En vista de tu jactancia interna que tenías
En lo más hondo de tu espíritu y corazón
Te empequeñeciste ante la presencia de la muerte
Y después de mil batallas saliste victorioso de nuevo a la vida
Te creíste superior, el más grande entre los grandes
Por superar tu penosa situación
Dijiste: “Oh mundo eres mío”
Y la arrogancia llegó a ti
¿Dónde está Dios? le preguntaste al ignorante
Para responderle luego “ignorante no existe Dios”
“Llegué a la cúspide del universo”, te dijiste para tus adentros
Soy yo, soy yo, lo demás no importa
Hasta que te llegó el día guerrero donde tu jactancia
Ostentación, altivez y altanería llegaban a su final
Llegó tu última batalla
“Esta también la dominaré yo, no hay obstáculo que no pueda dominar”
“No hay enemigo que no pueda vencer”, te dijiste en tus adentros
Te pusiste tu armadura, tus protectores de brazos y piernas
Afilaste tu experimentada espada, ceñiste el afilado puñal a tu cintura
El protector casco de batalla te lucía hermoso
Como en las anteriores batallas
Tomaste tu escudo y lanza, montaste en tu acorazado corcel
Y tu voz desafiante gritó al mundo:
“Oh mundo que me planteas la última batalla, aquí estoy
Preparado para combatir, dónde están mis adversarios”
Tu éxtasis por el combate escudriña todos los rincones del campo de batallas
Pero, no habían ejércitos en él
“Ah, inmundos adversarios temen salir a campo descubierto y plantearme batalla”
Eso dijiste a viva voz
Una voz como venida del viento surcó el campo de batallas
“No mi guerrero, la guerra no es contra un adversario a la vista”
“La guerra y batallas están planteadas en tu interior”
Esa voz, esa voz, no la entendí en las primeras
En un abrir y cerrar de ojos, traté de bajar de mi corcel de guerra
Y me di cuenta que éste estaba viejo al igual que yo
Me costó bajar de él, incrédulo percibo que mi armadura pesa
Casi no puedo sostener la espada que siempre me acompañó
Y que diestramente usé
Caí en tierra y tuve que quitarme todos los instrumentos de guerra
No los podía sostener
Mi caballo de guerra murió
Fui al río a ver mi rostro en el agua
Y no pude creer lo que ví
Volteo mi mirada a todos lados y a nadie veía
Dónde están todos, aquellos que vitorearon mis logros
Que me ofrecieron sincera amistad
Y mis amores dónde están
Mis más cercanos amores se han ido
Descubro la cruda verdad
Estoy solo, la batalla es contra la soledad
JUSTICIA PARA MARIO LUIS
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