Este artículo lo escribo para los cineastas de Venezuela. De acuerdo a las últimas informaciones que he obtenido a través de distintos medios e incluso en los foros sobre el cine nacional, se concluye que nuestro cine pasa por momentos difíciles. Lo evidencia las pocas películas que se han hecho en los últimos años, producto entre otras cosas, por la falta de financiamiento que hace prácticamente imposible la realización de una obra audiovisual.
Yo no participé en la construcción de todos los elementos jurídicos, reglamentos, ley de cine, etc., por la que transitaron muchos de los cineastas de trayectoria en el cine nacional, sin embargo esto no me descalifica para colocar mi punto de vista en la materia. El cine nacional necesita de una renovación como cualquier actividad del ser humano, muchas veces hasta "Una lavada de cara" puede producir efectos mágicos, más aún, cuando se piensa en una transformación profunda de la actividad del cine.
Posiblemente mucha gente del cine diga, "no compadre usted está equivocado, necesitamos Plata ya", "nuestro problema es de Plata, así que váyase con su discurso a otro lado...". Si, es muy posible que así piensen algunos, para quienes les tengo que responder que con actitudes como esas, o criterios como ese, son los que terminan sepultando el sistema(si vemos al cine como un sistema). Creo que hay que pensar que existen metodologías que nos ayudan a visualizar los problemas y por ende a dar soluciones, y éstas metodologías hablan de actividades, acciones, estrategias, a corto , mediano y largo plazo, y así deberíamos pensar, ¿por qué?, las razones son obvias, hay cosas que se obtienen más rápido que otras, por cuestiones de tiempo, de su propia naturaleza, de prioridades, entre muchas otras razones.
Fíjese, la prioridad es la Plata ¿verdad?, pero, que se hace con la Plata llegada de manera mágica si no todos los cineastas tienen la oportunidad de hacer su película porque el sistema actual de asignación de recursos para los proyectos que ingresan al Cnac tiene serias deficiencias desde mi punto de vista, ¡qué no!, ¡qué estoy loco!. Bueno, tiene que considerar que en toda actividad donde esté implícito el dinero debe ser controlada, auditada, que tengan trazas de transparencia y honestidad, entre otras cosas, pero, cuando el comité de aprobación de proyectos designado por el Cnac dice que este o aquel proyecto "no va pal baile", usted queda "con los crespos hechos" y se "jorobó" porque no existe la figura de la APELACIÓN a la cual los cineastas venezolanos no le han parado ni un milímetro.
Así como esto mencionado antes, yo veo que no existe una IDENTIDAD de nuestro cine, así como se habla del cine en otros Lares, ¿es importante esto?,no lo sé, pero son cosas que debieran ser revisadas al mediano plazo, y que incida en el fortalecimiento de nuestro cine. Yo creo que nuestro cine se fortalece en la medida que cada miembro deje a un lado su individualismo y trabaje por el gremio. Esta actividad de revisar al mediano y largo plazo el sistema, será la garantía de un cine mejor, de que probablemente aquello que he escuchado de parte de integrantes del gremio, sobre "vivir del cine..." sea una realidad.
Las cosas a corto plazo son fugaces como las estrellas que surcan el firmamento en las noches de diciembre y enero en Venezuela, las cosas a mediano y largo plazo son las que robustecen los sistemas para que cumplan con los objetivos trazados.
Otro detalle que quiero abordar en este escrito se refiere a lo de la libertad de creación de las obras cinematográficas, también soy de la idea de que esto sea así, sin embargo, hay cosas que te pueden hacer reflexionar producto de la revisión de los sistemas y su entorno, me refiero a que nuestro cine no debería estar alejado de la realidad mundial, me explico: el mundo de hoy camina hacia un precipicio y pocos alertan sobre esta catástrofe futura por venir, se secan los ríos, se contamina el ambiente, estamos en la "cuerda floja" con la probabilidad cierta de caernos o al pozo de los caimanes o al pozo de las pirañas, los dos escenarios son fatales, y aún así no "le paramos bolas" al asunto. ¡Qué tal si nosotros en el cine venezolano, preocupados por esta realidad universal incorporáramos en nuestras películas a realizarse, elementos, tramas, símbolos e imágenes que de alguna manera y sin alterar la historia puedan informar a la audiencia, dar un punto de vista, mostrar irregularidades, situaciones indeseables como atentados contra la fauna y la flora en algún lugar del mundo, alertar sobre las consecuencias de usar la tecnología en el área que sea sin el debido equilibrio, tal y como ocurre con las tic, la pérdida de los valores ciudadanos en los últimos tiempos como un fenómeno mundial!, etc., etc., que de alguna manera le dijéramos al mundo y a nuestro país que nosotros en el cine venezolano estamos preocupados ante esta situación y por ende incorporamos en las películas elementos que coadyuven en la solución de problemas,o muevan a la reflexión a las audiencias.
Doy un ejemplo de una película que me impactó mucho hace un tiempo, me refiero a "Terreno o territorio Salvaje" de Steven Seagal, dicha película plantea la confrontación de un hombre(él) contra una corporación petrolera que destruye el medio ambiente salvaje, al finalizar la película, el mismo Seagal da un discurso frente a una comunidad de indígenas de Alaska sobre la explotación salvaje e indiscriminada que realiza la industria petrolera afectando a todos. Cada quien y de acuerdo a su creatividad, experiencia, arte, incorpora lo que a su sano juicio y entendimiento le parezca.
De alguna manera podríamos pensar que esto, pudiera incidir en dar una personalidad al cine venezolano. Yo creo que el dinero no lo es todo, existen otras cosas importantes que debieran ser abordadas en materia del cine venezolano que puedan fortalecernos como gremio o institución y de esa manera nos beneficiemos todos, que Venezuela¡ pueda convertirse en "Un Paraíso cinematográfico" para los venezolanos y para el mundo.
Saludos,
JUSTICIA PARA MARIO LUIS
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